UNA MESA MUY ESPECIAL
Cuento popular
En un lejano país vivía un mago muy anciano. Durante toda su vida había ido de pueblo en pueblo, pero ahora estaba enfermo y había decidido retirarse.
El mago tenía un ayudante, un joven muy noble y fiel que lo había acompañado en sus viajes. El mago, en agradecimiento por sus servicios, le regaló una mesa. Pero no era una mesa cualquiera:
—Esta mesa mágica es para ti —dijo el mago—. Cada vez que digas la palabra «lista», te dará todos los alimentos que necesites.
—Muchas gracias señor —respondió el muchacho—. Haré un buen uso. El ayudante, contento por el regalo, cargó la mesa a su espalda y regresó a su pueblo para vivir con su padre.
A medio viaje decidió descansar en una posada muy humilde. Cuando el posadero vio al joven, le dijo:
—La posada está llena. Solo te puedo ofrecer un pedazo de pan para comer.
—No se preocupe —dijo el joven acordándose de la mesa que le había regalado el mago.
Cuando llegó la hora de la cena, el joven sacó la mesa y pronunció la palabra mágica «lista La mesa mágica preparó un buen banquete, tan abundante, que hasta los demás huéspedes pudieron disfrutarlo.
Al verlo, el posadero quedó sorprendido y pensó que la mesa mágica le serviría más a él que al joven. Así que, aprovechando que el chico se había ido a dormir, cambió la mesa mágica por otra parecida
A la mañana siguiente, el joven cargó a sus espaldas la mesa y, sin darse cuenta de que no era la suya, continuó su viaje hasta su pueblo.
Y pasó que la «mesa falsa» le siguió dando al joven los alimentos que él necesitaba, mientras que «la verdadera», cuando el posadero decía la palabra «lista», en vez de un banquete, aparecía un enorme garrote que lo golpeaba en la cabeza. Y así fue como el posadero se quedó además de dolorido, con un palmo de narices.
Y esto era porque la mesa nunca había sido era mágica, porque el viejo mago había dado el poder mágico al buen muchacho.
Lectura facilitada
UNA MESA MUY ESPECIAL
Cuento popular
En un país lejano vivía un mago 🧙 viejo. El mago 🧙 estaba enfermo y quería descansar.
El mago 🧙 tenía un ayudante joven. El mago 🧙 le dio una mesa 🪑 mágica. La mesa 🪑 da comida 🍽️ cuando dices la palabra “lista”.
El joven estaba contento. Se fue a su casa con la mesa 🪑.
En el viaje, el joven se detuvo en una posada 🏨. El posadero 🧑🍳 le dio un pedazo de pan. El joven sacó la mesa 🪑 mágica y dijo “lista”. La mesa 🪑 dio mucha comida 🍽️.
El posadero 🧑🍳 quería la mesa 🪑. Cambió la mesa 🪑 mágica por una mesa 🪑 falsa mientras el joven dormía.
El joven no vio el cambio. Llevó la mesa 🪑 falsa a su casa. La mesa 🪑 falsa daba comida 🍽️ normal.
Pero, cuando el posadero 🧑🍳 usó la mesa 🪑 mágica, apareció un garrote 🪓 y le pegó en la cabeza.
El posadero 🧑🍳 se lastimó. La mesa 🪑 mágica no era para él. Solo el joven podía usarla.